En el umbral de lo permitido, en la frontera donde la razón se disuelve y da paso a lo incierto. Son el reflejo del miedo humano a lo ajeno, a aquello que no encaja en categorías definidas. Mezclas imposibles, aberraciones según las normas establecidas, entidades que desafían la comodidad de lo conocido. Su sola existencia es una grieta en el orden impuesto.
No deberían existir y, sin embargo, ahí están, respirando entre las fisuras de la historia y el mito. Son fuerza incontrolable, caos hecho carne. No piden permiso, no encajan en la simetría de la realidad domesticada. Se arrastran, rugen, mutan. Para algunos, son monstruos. Para otros, el síntoma inevitable de un mundo que ya no puede sostener sus límites. Allí donde la sociedad busca imponer formas, las quimeras se multiplican, desatando destrucción o cambio!!



No hay comentarios.:
Publicar un comentario