lunes, 16 de marzo de 2026

EDA 2x33: osito

 
Mi sobrino Josué cumple 21 años este 20 de marzo. Me pidieron que le escriba una carta... yo soy mas de dibujar!!




sábado, 7 de marzo de 2026

De Photoshop a Affynity!!

Sigo buscando un software libre de dibujo que haga lo mismo Photoshop, pero sigo decepcionado, me refiero al dibujo y no a cobrar suscripciones exageradas. En este punto me pregunto si de verdad necesito cambiar de software ya que igual no pago suscripción… así que otra vez soy yo buscándome problemas de la nada. 
Les comparto playlist con todas las canciones de la serie!!

miércoles, 4 de marzo de 2026

De Photoshop a Krita!!

Estoy harto de Photoshop, me parece que es mucha herramienta para lo que hago, así que estoy probando alternativas, gratuitas preferiblemente, para salir desconectarme de adobe. Este es el programa que más me ha costado, Affinity cumplieron con Ai e In. En cualquier caso, no es de urgencia así que hay tiempo y paciencia de sobra!! 

lunes, 2 de marzo de 2026

EDA 2x32: etiqueta

Trabajo en una fábrica de etiquetas. Etiquetamos a la gente. La gente es feliz con su etiqueta, les sirva para algo o sea la cosa más inútil por la que han pagado. Estoy harto de mi etiqueta, pero sacármela de encima es la cosa más difícil que he hecho en mucho... voy a contar hasta 3!!


lunes, 23 de febrero de 2026

EDA 2x31: tiempo

Epicuro dice que "la gente pierde toda apariencia de mortalidad al vivir en medio de bendiciones inmortales", mientras se enojan por cosas que no pueden cambiar y que no necesiten que cambien, mientras que lo importante se pierde en el tiempo.


Carta a Meneceo

 Por Epicuro

Traducción al inglés por Robert Drew Hicks

Traducción mía al español

Saludos:

Que nadie sea lento en buscar la sabiduría cuando es joven ni se canse de su búsqueda cuando haya envejecido. Pues ninguna edad es demasiado temprana ni demasiado tardía para la salud del alma. Y decir que la temporada para estudiar filosofía aún no ha llegado, o que ya ha pasado y se ha ido, es como decir que la temporada para la felicidad no es todavía o que ya no existe. Por lo tanto, tanto el viejo como el joven deben buscar la sabiduría; el primero para que, a medida que la edad le sobrevenga, pueda ser joven en cosas buenas gracias a la gracia de lo que ha sido, y el segundo para que, mientras es joven, pueda al mismo tiempo ser anciano, porque no tiene temor de las cosas que han de venir. Así que debemos ejercitarnos en las cosas que traen la felicidad, ya que, si esta se encuentra presente, lo tenemos todo, y, si está ausente, todas nuestras acciones se dirigen a alcanzarla.

Aquellas cosas que sin cesar te he declarado, esas haz, y ejercítate en ellas, sosteniéndolas como los elementos de una vida recta. Primero cree que Dios es un ser viviente inmortal y feliz, de acuerdo con la noción de un dios indicada por el sentido común de la humanidad; y por tanto no le atribuyas nada que sea ajeno a su inmortalidad o extraño a su felicidad. Porque verdaderamente hay dioses, y el conocimiento de ellos es evidente; pero no son tal como la multitud cree, visto que la gente no mantiene con firmeza las nociones que se forman respecto a ellos. No es la persona que niega a los dioses adorados por la multitud, sino aquel que afirma de los dioses lo que la multitud cree de ellos quien es verdaderamente impío. Pues las declaraciones de la multitud sobre los dioses no son preconcepciones verdaderas sino suposiciones falsas; de ahí que los mayores males les sucedan a los malvados y las mayores bendiciones a los buenos de mano de los dioses, visto que siempre son favorables a sus propias buenas cualidades y se complacen en personas semejantes a ellos, pero rechazan como ajeno todo lo que no es de su clase.

Acostúmbrate a creer que la muerte no es nada para nosotros, pues el bien y el mal implican conciencia, y la muerte es la privación de toda conciencia; por lo tanto, una correcta comprensión de que la muerte no es nada para nosotros hace que la mortalidad de la vida sea disfrutable, no al añadir a la vida un tiempo ilimitado, sino al quitar el anhelo de inmortalidad. Pues la vida no tiene terror para quienes aprehenden a fondo que no hay terrores para ellos al dejar de vivir. Necio, por tanto, es la persona que dice que teme a la muerte, no porque le dolerá cuando llegue, sino porque le duele la perspectiva. Lo que no causa molestia cuando está presente, causa solo un dolor infundado en la expectativa. La muerte, por lo tanto, el más espantoso de los males, no es nada para nosotros, visto que, cuando nosotros somos, la muerte no ha llegado, y, cuando la muerte ha llegado, nosotros no somos. No es nada, entonces, ni para los vivos ni para los muertos, pues con los vivos no está y los muertos ya no existen. Pero en el mundo, en un momento las personas rehúyen la muerte como el más grande de todos los males, y en otro momento la eligen como un respiro de los males de la vida. La persona sabia no deprecia la vida ni teme el cese de la vida. El pensamiento de la vida no es una ofensa para él, ni el cese de la vida es considerado como un mal. Y así como la gente elige de la comida no meramente y simplemente la porción más grande, sino la más agradable, así el sabio busca disfrutar el tiempo que es más placentero y no meramente el que es más largo. Y aquel que amonesta al joven a vivir bien y al viejo a tener un buen final habla neciamente, no meramente por la deseabilidad de la vida, sino porque el mismo ejercicio enseña a la vez a vivir bien y a morir bien. Mucho peor es aquel que dice que sería bueno no haber nacido, pero que una vez nacido se pase con toda velocidad por las puertas del Hades. Pues si verdaderamente cree esto, ¿por qué no se retira de la vida? Sería fácil para él hacerlo, si una vez estuviera firmemente convencido. Si habla solo en burla, sus palabras son necedad, pues aquellos que escuchan no le creen.

Debemos recordar que el futuro no es ni totalmente nuestro ni totalmente no nuestro, de modo que ni debemos contar con él como algo que vendrá con total certeza ni desesperar de él como algo que ciertamente no vendrá.

Debemos también reflexionar que de los deseos algunos son naturales, otros son infundados; y que de los naturales algunos son necesarios además de naturales, y algunos solo naturales. Y de los deseos necesarios algunos son necesarios para que seamos felices, algunos para que el cuerpo se libre de la inquietud, algunos incluso para vivir. Aquel que tiene una comprensión clara y segura de estas cosas dirigirá cada preferencia y aversión hacia asegurar la salud del cuerpo y la tranquilidad de la mente, viendo que esta es la suma y el fin de una vida feliz. Pues el fin de todas nuestras acciones es estar libres de dolor y de miedo, y, cuando una vez hemos alcanzado todo esto, la tempestad del alma es aplacada; viendo que la criatura viviente no tiene necesidad de ir en busca de algo que le falta, ni de buscar ninguna otra cosa por la cual el bien del alma y del cuerpo se cumpla.

Cuando sentimos dolor por el placer, entonces, y solo entonces, sentimos la necesidad del placer. Por esta razón llamamos al placer el alfa y omega de una vida feliz. El placer es nuestro primer bien innato. Es el punto de partida de toda elección y de toda aversión, y a él volvemos, en la medida en que hacemos del sentimiento la regla por la cual juzgar cada cosa buena. Y puesto que el placer es nuestro primer bien nativo, por esa razón no elegimos cualquier placer, sino que a menudo pasamos por alto muchos placeres cuando una molestia mayor se deriva de ellos. Y a menudo consideramos los dolores superiores a los placeres cuando el sometimiento a los dolores por largo tiempo nos trae como consecuencia un placer mayor. Mientras que por lo tanto todo placer por ser naturalmente afín a nosotros es bueno, no todo placer es digno de elección, así como todo dolor es un mal y, sin embargo, no todo dolor debe ser evitado. Es, sin embargo, mediante la medición de uno contra otro, y observando las conveniencias e inconveniencias, como todos estos asuntos deben ser juzgados. A veces tratamos lo bueno como un mal, y lo malo, por el contrario, como un bien. Nuevamente, consideramos la independencia de las cosas externas como un gran bien, no para usar poco en todos los casos, sino para estar contentos con poco si no tenemos mucho, estando honestamente persuadidos de que tienen el más dulce disfrute del lujo quienes menos necesidad tienen de él, y que todo lo que es natural es fácil de procurar y solo lo vano y sin valor es difícil de ganar. Los alimentos sencillos dan tanto placer como una dieta costosa, cuando una vez el dolor de la necesidad ha sido eliminado, mientras que el pan y el agua confieren el placer más alto posible cuando se llevan a labios hambrientos. Habituarse a uno mismo, por lo tanto, a una dieta simple y económica suministra todo lo necesario para la salud, y permite a una persona cumplir con los requisitos necesarios de la vida sin vacilar, y nos coloca en una mejor condición cuando nos acercamos a intervalos a una comida costosa y nos vuelve intrépidos ante la fortuna. Cuando decimos, entonces, que el placer es el fin y el objetivo, no nos referimos a los placeres del pródigo o a los placeres de la sensualidad, como somos entendidos por algunos a través de la ignorancia, el prejuicio o la tergiversación deliberada. Por placer entendemos la ausencia de dolor en el cuerpo y de turbación en el alma. No es una sucesión ininterrumpida de banquetes y juergas, ni el amor sexual, ni el disfrute del pescado y otras delicias de una mesa lujosa, lo que produce una vida placentera; es el razonamiento sobrio, investigando los fundamentos de cada elección y evitación, y desterrando aquellas creencias a través de las cuales las mayores perturbaciones se apoderan del alma. De todo esto el fin es la prudencia. Por esta razón la prudencia es una cosa más preciada incluso que las otras virtudes, pues no es posible llevar una vida de placer que no sea también una vida de prudencia, honor y justicia; ni llevar una vida de prudencia, honor y justicia, que no sea también una vida de placer. Pues las virtudes han crecido en unidad con una vida placentera, y una vida placentera es inseparable de ellas.

¿Quién, entonces, es superior en tu juicio a tal persona? Posee una creencia santa concerniente a los dioses, y está del todo libre del temor a la muerte. Ha considerado diligentemente el fin fijado por la naturaleza, y comprende cuán fácilmente el límite de las cosas buenas puede ser alcanzado y logrado, y cómo tanto la duración como la intensidad de los males es solo leve. Del destino, que algunos introducen como soberano sobre todas las cosas, él se burla, afirmando más bien que algunas cosas suceden por necesidad, otras por azar, otras a través de nuestra propia agencia. Pues ve que la necesidad destruye la responsabilidad y que el azar o la fortuna es inconstante; mientras que nuestras propias acciones son libres, y es a ellas a las que el elogio y la censura naturalmente se adhieren. Sería mejor, en verdad, aceptar las leyendas de los dioses que inclinarse ante el destino que los filósofos naturales han impuesto. Lo uno ofrece alguna tenue esperanza de que podamos escapar si honramos a los dioses, mientras que la necesidad de los naturalistas es sorda a todos los ruegos. Ni considera al azar como un dios, como el mundo en general hace, pues en los actos de un dios no hay desorden; ni como una causa, aunque sea incierta, pues cree que ningún bien o mal es dispensado por el azar a las personas para hacer la vida feliz, aunque suministra el punto de partida de grandes bienes y grandes males. Cree que el infortunio del sabio es mejor que la prosperidad del necio. Es mejor, en resumen, que lo que está bien juzgado en la acción no deba su resultado exitoso al auxilio del azar.

Ejercítate en estos y otros preceptos afines día y noche, tanto por ti mismo como con quien es semejante a ti; entonces nunca, ya sea despierto o en sueños, serás perturbado, sino que vivirás como un dios entre los hombres. Pues la gente pierde toda apariencia de mortalidad al vivir en medio de bendiciones inmortales.

martes, 17 de febrero de 2026

Bukowsky

Que lindo es volver a dibujar, sobre todo con un objetivo claro en la mente, o sin objetivo, solo por no olvidar!!

miércoles, 4 de febrero de 2026

Themerson

 

Encontrar a Themerson fue unos de los hallazgos literarios mas gratos de mi vida, para mi fue de esos reescritores que no solo confirmó el camino que decidí tomar sino tambien una inspiración para llevar la escritura a un nivel que la academia pocas veces acepta!!


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